domingo, 24 de octubre de 2010


¿Son las emociones el lenguaje del alma?
Despues de levantarme y sentada frente a la pantalla del ordenador con el café de turno como compañero, sentí que había llegado el momento de cambiar mi imagen del facebook.  “¿Qué fotografía  me apetecía mostrar?: una flor, un paisaje paradisiaco, una imagen enternecedora de mis hijos, tal vez una mía… “Nada me convencía. Sin embargo, si estaba segura de que el día se  presentaba pesado y aburrido y deseaba encontrar una nota de color. Dicho y hecho. Cerré los ojos y  conté hasta diez, “uno, dos, tres….. “  Me deje llevar. Comenzaba a sentir  como   flotaba y me mecía en un ondulante vaivén. Con cada movimiento,  moléculas volátiles y trasparentes    se desprendían de mi cuerpo y se difuminaban produciendo maravillosos sonidos, estaba convirtiéndome en notas de música que ocupaban  el silencio y terminaban  explosionando  en  fuentes de colores: rojos, azules, amarillo, verdes, rosas…  ir de esa ensoñación  a un cuadro de Kandinsky (como ya sabréis)  es lo más natural del mundo.  ;)
Ya que mi mente me había llevado hasta él, decidí leer sobre su vida y me encantó lo que encontré. Kandinsky, uno de los grandes del arte abstracto, abandonó su carrera de derecho para perseguir  aquello que le impresionó, la pintura. Gran melómano, buscaba el alma de la belleza a través de las artes. En su obra quería expresar las sensaciones de la música.  Estaba seguro de que cada tono poseía características emocionales y le interesaba  la respuesta del espíritu  a cada uno de ellos. Tambien estaba convencido de que existía una verdad común subyacente a todas las religiones y de que detrás de aquello que percibimos del mundo material hay algo más.
Estuve pensando un rato. Es curioso como a lo largo de la historia del hombre y a pesar de los pasos gigantes que ha dado intelectualmente, siempre nos  encontramos con una constante, con un denominador común que nos vincula a cada miembro de nuestra especie desde el principio de los tiempos y no se ha modificado un ápice.  Un lenguaje innato y universal que todos entendemos, que  nos hace vibrar,  que es responsable de que seamos  felices o desdichados,  nos motiva y nos guía: la emoción,  aquello que en esencia somos y que cada vez más, olvidamos en alas de la razón.
Ozu!! Hasta donde he llegado a desvariar.. :)))), y todo por sentir la inquietud de darle algo de emoción a mi día, por  dejarla brotar. Lo más curioso es que en ese dejarme ir sin pensar, encontré la respuesta: ¡Un cuadro de Kandinsky quedaría perfecto en mi perfil!

martes, 19 de octubre de 2010

Hoy comienza una nueva aventura para mi.
Me despertó el estridente sonido de la alarma del despertador y nada mas abrir los ojos ya tenia prisa como siempre ultimamente. Me tomé un café cargado y corriendo corriendo me fui a una nueva clase de Yoga. Por alguna razón (estoy empezando a creer que todo ocurre por alguna razón - aunque el escepticismo es parte fundamental de mis creencias-), hoy la profesora, antes de comenzar con los ejercicios, nos hizo la siguiente confesión: "Siento una gran curiosidad por saber que les trae a las clases de Yoga". Pronunciadas las palabras, se hizo el silencio. Durante unos segundos  nadie se atrevió a hablar. Mire las caras de mis companieras y todas tenían dibujada en ellas, una incipiente sonrisa que implícitamente indicaba "comienza tu y yo te sigo". Por suerte, la señora que tenia a mi derecha logro sacar voz del cuerpo y dijo :
- Yo tomo esta clase porque me esta ayudando a superar algunos problemas  musculares.
Esas palabras han tenido el mismo efecto que el disparo de salida en una carrera de atletismo y como atletas profesionales de la comunicacion, todas han comenzado a exponer sus motivos, "yo vengo porque escribo una novela y el Yoga me ayuda a encontrar ideas", " yo estoy aquí porque es un regalo que me hago cada día al estar una hora y media conmigo, solo conmigo", "yo, porque si no hago ejercicio me siento hierro oxidado", " a mi me gusta porque me conecto con mi cuerpo", así han ido floreciendo razones hasta que finalmente me toco el turno y, no sabia muy bien que decir.
Inhalé, exhalé y me dejé llevar: " vengo porque estudio psicología y creo que la mayoría de los conflictos que llevan a las personas a consulta es la desconexion que existe con su yo interior, con sus emociones. Vivimos conectados a internet, al móvil, a la television, a relaciones dañinas, a drogas... y en algún momento nos terminamos perdiendo, creo que el Yoga es una buena herramienta para volver a escucharnos, además, me encanta aprender cosas nuevas, y ..." , me he dado cuenta de que era el momento de callarme porque yo podría seguir y seguir con mi monologo durante mucho mas tiempo y no es porque me guste escuchar mi propia voz,  de verdad, sino porque me venían muchas razones a la mente (ahora no vienen al caso).
La profesora después de escuchar pacientemente con una sonrisa plena en la cara, nos ha dicho con una dulce voz cargada de paz:
- Yo practico Yoga porque soy psicóloga, porque me gusta escribir y lo hago frecuentemente, porque mi cuerpo lo necesita, porque me conecto conmigo misma y me gusta escuchar, me relaja y me regala paz. Como veis - ha continuado-,  todos nos parecemos mas de lo que pensamos. Ahora comencemos, centren su pensamiento en el propósito que hoy quieran cumplir e inhalen....


Y entonces, siguiendo sus instrucciones, se han agolpado varios pensamiento en mi mente: " a ti también te gusta escribir, hace algún tiempo lo hacías y casi que funcionaba a modo de terapia, estas aprendiendo cosas bastante interesantes que tal vez puedas compartir con tus amigos, quiza alguna frase que escuchas o lees y que te pueda ayudar en algún momento pueda también echar un cable a alguien, un articulo interesante, una canción conmovedora, un libro sorprendente, una experiencia enriquecedora,  etc,  ! A que estas esperando !  ! cuentalo todo !"


Y bueno, aqui estoy, segura de que encontraré muchas cosas que ofrecer a lo largo del camino que aún no se donde me lleva ;), muchas emociones y pensamientos que merezcan la pena ser compartidos.  Escribirlos nace de una necesidad interior y vocacional, por algo quiero ser psicóloga y creo en la magia de las palabras...  :)).
Así pues, esta mañana, sentada en mi  trascendental alfombra, haciendo consciente mi respiración,  decidí que el propósito de mi día, hoy, era acercarme a vosotros desde este rinconcito que me ofrece la tecnología (que me da mas libertad de palabra que el facebook, dicho sea de paso), para de vez en cuando, contaros alguna historia real o inventada, pero siempre después de contar hasta diez.


"No importa llegar a ser, hay que disfrutar siendo."